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lunes, 20 de mayo de 2019

"EL CAUTIVO DE BLANCO" DE FRANCOIS VILLANUEVA PARAVICINO





Francois Villanueva es un joven literato que se está abriendo camino en medio de la literatura peruana en Lima, sus "Cuentos del VRAEM" demuestran el humor que puede ponerle a las historias, muchas veces la ironía se hace presente, aunque el título sugeriría otra cosa, simplemente sus personajes y situaciones se sitúan en el VRAEM y de ahí que adopta ese nombre. Su poética reunida en el poemario "El cautivo de blanco" en cambio tiene mucha referencia a autores clásicos y universales, en la forma de escribir, además sus textos se mezclan entre lo romántico y lo vivencial. La contemplación del espacio, el lugar y la naturaleza se hacen presentes en sus líneas. Francois transita por nuestra ciudad compartiendo sus poemas al público oyente en los recitales limeños, ahora compartimos vía este medio para el público cibernauta. Disfrutad. 



La canción del vacío


Tus ecos resuenan en las tinieblas de la taberna
Como una llaga dulce en la llanura, cantos tardíos
Que palpita como la sangre de una ilusión vana
En un dédalo de palacios sórdidos y sombríos.

He tratado de recobrar la ausencia candente, atraparlo
Las ensoñaciones son las aliadas, como las nieblas
Que apagan la esencia de un papel en tinieblas
Quiero agitar el viento, tan lentamente, y besarlo.

Las ascuas abrasan el ánimo de la gran voluntad
La misma voluntad que desea recuperar la eufonía
Esa garúa que lenifica las ínfulas de la beldad
Sombra ganada en tiempo de invasión, de agonía.

Una luna se diluye lejana en un horizonte perdido
Como el vino que beben los labios heridos
Perdiéndose en los velos de un mirar límpido
Tan limpias como la máquina de los latidos.



Amores idos

α
He perdido más, ¿y no te incumbe?
El amanecer, el cenit, el anochecer: pensar
En tus horas lejanas, en tu reír taciturno
Tus turbias llamadas sacrílegas
Recuerdan el estío sin canículas
Sin embargo, ardo, el incendio
Ha devorado mi mirada, mi voz, mi letra
Ha desaparecido a lo lejos una sonata
Se ha borrado un Goya romántico
No hay prosa, pero sí melancólicos versos
Como los que ahora escribo
Recordando tu sonrisa
Tu tiempo estancado en mi miocardio.

ß
Has crecido como la hierba, lozana, brillosa
Has crecido como los juncos, espigada, alta
Eres una melodía distante que viaja por los mares
Eres un astro húngaro en terraplenes con rocas
La idea en ti es un resplandor tibio, un pañuelo níveo
Si no hubieses anochecido, tan temprano
El péndulo de Adonis y Kuyay volcaría
Las canciones en este corazón envejecido
Efímera me bañaste de tu perfume, y te fuiste
Olvidando los pétalos de tu cuerpo ardido
  No vuelvas, que no eres fénix, no vuelvas
Pero no borres la arena de tus huellas
Te he enterrado en mi iglesia, con hornacinas
Junto a un Cristo triste y malherido. 

γ
Hojita verde hoja seca
El viento te ha arrastrado
Hacia el abismo de los muertos 
Solo una noche fuiste doncella y reina
De ahí a la distancia
Tu rostro se ha disuelto
En blancas lunas, noches altas
Y me he ensombrecido y envejecido
Laberintos en mi ser
Mi carcaj está vacío de hojas
Mis pies pesan como la razón oscura
Y no te puedo perseguir como antes lo hacía
Y fluyes, fluyes, fluyes
Cual límite antiguo de orillas
Espumosas, arenosas, pedregosas
El límite de mi fuego por ti y tu memoria.


El jardín hogareño


De las flores que admiro ninguna está viva
Son minúsculas ilusiones de color malva
Crecen con la sonrisa de una princesa mala
Que ama al leñador soberbio que las tala.

La primera estrena unos pétalos carnosos
De un color y sublime beldad de favores
Con aromas profundamente seductores
Despierta en mí magnánimos ardores.

La otra es de jardín de casa, por cercana
La conocí en la yerba rociada una mañana
Gozaba de una raíz solitaria harto materna
Cuya dulce savia me era tan cotidiana.

La reciente nació indócil en primavera
Sus hojas eran exóticas de calavera
Eran atractivas a pesar de su veneno
Su tallo delicado me era gran ameno.

A ellas las crie en mi cómodo hogar
Leyéndoles poemas del gran cantar
Contándoles mis secretos de amor
A pesar de su instinto desolador. 



Séptimo día


La séptima hoja es la del respiro y exhalo sudores
Verdes como la ausencia de la jungla al amanecer
Hambrientas cual sombra en crepúsculo envejecido
Alegres tal melodía de una guitarra de mediodía
Fértiles como la Virgen que ha de concebir a Dios
Es un picaflor que vuela a perderse en las nubes
Que vuelve todas las tardes antes de morir de frío
Es una amante engreída que mide su género cínico
Una temporada de una primavera y seis inviernos
Resucita a los muertos y da ebria felicidad divina
El séptimo pétalo es de una flor marchita y seca
Pero, oh, es delicioso para el obrero y el holgazán
Cual miel en un sediento corazón desconsolado
A veces nos confina en cuatro muros polvorientos
Pegados a una caja oscura de cultura a domicilio
Adormilados por una modorra de catre, a veces
Sin embargo, es de esfera relativa para el creador
El demiurgo incansable que voraz alimenta
Su deseo es el insomnio de noches gloriosas
El séptimo cáliz es la orgía perpetua con el poeta.


Embargos personales


El camino sufre desvíos, altibajos y tú peligras
No es una llanura, está furiosa como la pleamar
Bañado de seres sombríos y distancias sórdidas
La brújula, como en el naufragio, puede fallar.

Lo que crees música áurea es el ruido del astro
Que alumbra aérea sobre tu cabeza, tan pesado
Airando los fuegos oscuros y prohibidos del estro
Esperando la hora tardía de las hojas del bardo.

Unos dicen que es mejor esperar, otros que forjar
Los últimos tienen razón, solo esperan la iluminación
De las vidas destinadas a la ardua distancia ganar
En el camino existen cardos y solo un vivo corazón.

Es bueno caer como una piedra en el prado
Donde los arroyos en la orilla la refrescan
Nunca es tan tarde para forzar el sendero
Que te lleve a tu destino, aunque te duelan.

Olvida los peligros recordando tu designio
Si tienes la conciencia viva, el letargo no existirá
Las murallas se derrumbarán pesadas ante ti
Nada te cuesta creer que será así. Sin embargo…



Francois Victor Villanueva Paravicino

Escritor peruano (Ayacucho, 1989). Bachiller en Literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Finalista del I Concurso Iberoamericano de Relatos BBVA-Casa de América “Los jóvenes cuentan” (2007). Textos suyos aparecen en la antología Recitales “Ese Puerto Existe”, muestra poética 2010-2011 (2013). Ha publicado el libro de relatos Cuentos del Vraem (2017) y el poemario El cautivo de blanco (2018); además publicó en Amazon su primera novela Los bajos mundos (2018). Tiene diversas publicaciones literarias en antologías, revistas y diarios. Actualmente cursa la Maestría en Escritura Creativa de la UNMSM.



sábado, 18 de mayo de 2019

5 POEMAS DE GUILIANO MILLA



Ofrecemos a nuestro público lector, unos escritos de Giuliano Milla, joven poeta que tuvo la gentileza de enviarnos algunos de sus poemas para compartirlo en nuestro blog.



Feligrés ex nihilo

hambre unamuniana
de la nada gigantesca
y su Goliat
al que mi frente de piedra davidiana
parte,
y la mitad tu cara de mármol
y la mitad el infinito
con su Lázaro pobre
i Lc. XVI, 22-31.
mientras Malquita toca el piano
con su voz derrotada
pero brillante, pero soberbia
y yo feligrés ex nihilo
hago entrar a una mujer
a St. María Magdalena
para que me reniegue Caicedo porque no escucho la misa
sino a los dedos de mi profe,
y su vibrato eterno con su pizarra apolillada
y su tiza de membrillo
en el saloncito de arriba
para que lo olviden rápido poco a poco
porque él, ya cumplía setenta.


madera

si me hubieras dejado tus manos
de madera marchimbrada
hubiera tallado con tu nombre
mi víscera roja, hojalatesca
que por el metal se envuelve en su eco
y duro helado frío se abandona al llanto seco
y palpo la ausencia
del roble escondido en tu pecho
y silbo contento bajo tu cuello, tallo
y liro en sus ramas con los trinos
corales de las aves abedules
y tus astillas las amo
como la soprano, que ama su garganta desgarrada
y escribe en su rotura
sisas ignotas de su alma
sería mesa entonces, solo por apoyar mis codos
y palparía enceguecido
su tersura húmeda / por su océano secreto
y nadaría en tu madera marchimbrada
donde hubiérame tallado tus manos de amuleto.


cayente

retiro el ave maría
de los pétalos cayentes que sonríen al leño de los árboles
y vuelan y rezan y trinan...
con su rojo, celeste, vaho      que se disipa en su destello
rabioso  encadilado
y arrullarme en su dolor colorido, adolorido
porque es el mío y es santo y bendito

dime viento, ¿cómo rasgas la fe de las flores?
y te olvidas avisarles
de su hermosura que muere
como el sol difunto al cerrárseles sus ojos
y me empujas a la calle
a correr sin mi alma en la vereda
y me veo ser humano  y me veo con veneno
envenenado         sin mis dientes
que envilecen la risa sonrisa
y tu soplas, silbas, desraízas la belleza
i tu frío que canta, jadea       i despide en su caída.


Madre

Madre,
sé que esquivas las balas.

Que ayer recogiste con tus pequeñas manos
columpios oxidados en las tardes de rojo cielo 

            i vacío...

Conozco tu obsesión por los pobres
i los discapacitados i los ancianos, i el ceviche raído de la luna que rueda
por las baladas argentinas del Callao.

Sé que quisiste adoptar un niño
y le pediste que firmara un documento
para que pueda -ultra petita- jugar con muñecos de trapo.
Madre, eres una yegua o un caballo celeste durmiendo en el galope
¡No te quiero ver en ningún hipódromo! ¡Ni masticando alfalfa!
Sino, batiendo las alas tristes de tu cuerpo
contra el fuego de la dureza hipócrita de las cárceles de carne.

Madre, los infinitos ya no alcanzan en tu carterita crochet
ni en tus jeans rotos,
ni siquiera te sirve un tatuaje en el brazo.
¡Ve a bailar con Saturno! Y recoge,
en la bolsa del mercado, estrellas, para mi marzo, doce.

Ya no cocines, ni alimentes siquiera a moribundos
no des de lactar al silencio
y sí a mi hermana desaparecida
que esculpí con un pedazo de papel.



Mi hermana

Las células de ese cuerpo
cantan el BigBang
las flores hacen cosmogonía de yeso
mi hermana que no nació, es una constelación
que duerme en los sueños de mis risas tristes

ella es la niña morena jugando con el polvo
en medio de una sala blanca y agresiva
viniéndome a buscar en mi silencio
cortando el pasto venenoso de mi alma
cepillando los dientes iracundos que muerden mi nombre
ella sabe tararear el beso
deja que las hormigas caminen en los ceniceros
i los cigarros viejos los utiliza para hacer perfume

Yo hubiera querido que mi hermana salte conmigo
y ruede en los abecedarios eternos
que vayamos juntos por libros empolvados en Cercado
i que traviesa atraviese con chicle, las páginas rotas
tengo una página vacía, con cuerpo de niña
un lápiz negro con mejillas tiernas
y no me conformo  no poder encontrar ni en el caño su llanto
¿Quién elige y reparte el desamparo? La sopa está caliente
i mi hermana nunca ha despertado.




Giuliano Milla, (Lima, Perú, 1996) de la 8 de La Marina, Pueblo Libre.

Autodidacta, psicólogo, me interesa la filosofía y el para qué de su porqué escribo por resistencia. He participado en la coordinación de los Recitales de Miércoles en el 2016-2017. Organizador de La Noche de Delirios (de la primera a la sexta ). Tres poemas en Verboser Vol. 2. Publicaciones en diferentes blogs y la revista digital Versoazul. Preparo una plaqueta pronta a publicarse.


miércoles, 10 de abril de 2019

5 POEMAS DE GIMENA MARÍA VARTU



Gimena María Vartú es Actriz, poeta y performer. Hemos podido oírla leyendo sus poemas y viendo su desempeño como performer en más de una ocasión. Poco a poco esta joven voz, va ingresando en el medio literario limeño. La poeta nos hace el envío de algunos de sus poemas extraídos del libro "Cura de sueño" además de un par de inéditos que ofrecemos al lector esta noche para que disfruten su lectura.


Máquina inútil

Solamente vamos a probar y cerciorarnos 
Lo que falta acá es intensidad en la mano
sobre la tecla sin tinta 
la mascarilla o el disfraz de este material inerte 
sobre toda esa mescolanza de baratija 
comprable en cualquier mercado 
o testa más baja 
malla de ser 
Comprobar que ésa —imperceptible— 
hace de lo que uno cree sentir su concreto 
el traspaso de un dolor en la cabeza —o en el pecho y sus punzadas— 
a la luz renegona de las velas 
al moverse en parpadeos de la sombra

Esa fugacidad es la que cobra esencia 
uno dos metros de pisadas 
uno tres tiempos de momentos 
y ya 
listo todo para su correcto camuflaje y su incesante
huir por la ventana al pozo
por la ventana al alma 
Qué otro modo más acertado que esta liquidez encarcelada 
nada más apto 
arriba las manos, que es en realidad un abajo las manos 
las cabezas 
los cabellos 
las rodillas 
solo falta que te cuelguen el teléfono 
y no recordar que alguien lo haya hecho 
¡si es para reírse! 
para matarse de la risa 
con las manos en el pecho dentro del ataúd 
y luego bajarlas al estómago 
haberse muerto de risa 
bajarlas al sexo 
haberse muerto 
de deseo, de picazón, de añoranza 
como si todo fuera una broma 
las bromas también disfrazan 
los sabores 
o la hinchazón terrible de esos párpados 
de un gato que se suicidó tres veces 
y las tres veces 
cayó parado —el muy imbécil.

(Cura de sueño, pág. 15)


Cara Maga

Furia bastarda que no necesita más cicatrices
para después de pudrirse ser nueva piel
nuevo hueso
Los nudos locos de pura enredadera
creerán que un cuello sin mácula es su reino
No sois menos que eso, fiel trofeo
mugre donde debe estar la mugre
cortesana de lujo
busto de juguete con sonrisa de títere
fría oscuridad, ¡si yo pudiera viajar dentro de ti!
de tu casa o tu perilla…
¡si yo pudiera romperte esas mejillas
a puras bocanadas!
Giro nefasto el de tu credo
Cara Maga
tu caminar de serpiente
imprecación de regodeos al sonido de tacos en el techo
muñeca de café enfermiza
que ya no sabe mirarse en el espejo

Devuelve la noche de gala que me cobijaba
todos tus maullidos desesperados
tu coquetear con las pulgas de tu piel

No quiero encerrarte en mis palabras
quiero que las respetes
botón de Nilo
sombra nacarada del borbotón de siempre

(Cura de sueño, página 27)

Floripondio

(A Lourdes Pillaca)

Decir joder, sesgar la línea.
Un volcán hecho golpe de azufre en el estómago.
Qué náuseas,
qué muecas saltando de grito a gemido.
Estás destrozado, estás hablando.
Figúrate una noche abierta tanto que resultes tú su preñez.
Mira las migajas fluorescentes aquí, debajo de mi pan,
¡en tu regazo!
Si las sigues mirando caminarán, empezarán mordiéndote,
terminarán vestidas de pisadas.

Y que náuseas,
quieres vaciarte de tu cuerpo,
ser puro fantasma follando detrás del ropero,
o un hombre deforme y grande con cabeza de gato,
luciérnaga ---------- lamparita tiritando.

– ¿No quieres dormir? No quiero.

Míralos, están cachando en la sombra, creen que no los veo
Enlaza tus sentidos desperdigados apenas
en el vello de ese delirio tan magnánimo.
No es nada el tacto, ni la visión, ni oír o querer más volumen
– ¿Dónde está la otra cama?
(Sigue ese escalafón de cosquillas,
de tu lengua mordiéndose a ella misma.
Ese camino brilla tanto)
– En la misma frase “acá falta una ventana”.
Todo está hecho de vértices,
la colilla del ojo es la colilla del mundo,
y tú lees yo leo a oscuras.
A oscuras
el platillo volador es mucho más que un fluorescente
– Captura esas almas para que creas que todos los hombres somos iguales
Igual de vacíos, entre la materia y lo abisal
Gallina degollada que puede dar cátedra de bestiarios
de seres decapitados y felices
– Como tú o yo
puede vivir si el tajo fue de una mano firme
– Que nunca tembló
Y qué náuseas tan acicaladas,
si se observa la cola que hacen esos sujetos
para poder follarse a la fantasma
– A la voz de tres atraviesas
Ah… tres!
¿duele?

(Cura de sueño, pág. 47)


Ataque de pánico

Pero siempre hay momento para renovarte
basta sacarme el tapón de los oídos
y oír tu presencia de fantasma
me has dado miedo
me cubre tu ausencia cual si estuvieras aquí
entonces se generan los espasmos
de la sombra
miro mi brazo vulgar
y la razón huye despavorida
porque algo se mueve en la pared
algo mío en la pared con poca luz se mueve
he sido oscura
y que más razón para gritar
de un miedo tan puro que rebota
porque une con un hilo de nervio
la realidad del juego
y mi conciencia

El silencio hincha mis pulmones
y esa es mi máxima demostración de amor
mi espasmo por ti
porque sé que estás tan solo como yo
que no solo me he llevado tu ausencia pesada
sino también tu miedo y tu gran soledad
y la habitación comienza a latir como un órgano
la oscuridad no asusta tanto como el abrazo de mi madre
me siento ajena
el rebote es efusivo fuera de mí
y no soy yo
soy la miedosa que creaste

(inédito)


  
Pozo público

Esto es un pozo
se ha convertido en un muladar de inconsciencia
en una linda loca sueltas las trenzas
de su suciedad su desnudez
abrumadora
rota ella
deslizada en el pozo negro
cual hoja de otoño de un árbol del Centro de Lima
lleno de smog que cae
y se consuela en la caída
con la idea de que algún día
todo va a terminar

— Me duele la cabeza
estoy con el estómago vacío pero sin hambre
si comiera algo ahorita lloraría —

Esta es mi fría oscuridad
mi frío abandono
mi fría suerte
Felices los que se aferran a algo
decidí no aferrarme a nada y ahora floto
en algo que se llama silencio
soledad
He reconocido mi cruz
le he dicho amén a mi padecimiento
he probado mi propia mierda y la he querido
ahora estoy pagando el atrevimiento
nadando en el pozo negro del vacío
del vacío
del vacío

(inédito)



viernes, 22 de marzo de 2019

"BUENA SUERTE, PETER PARKER!" DE RAFAEL ROBLES OLIVOS




Quizá en las páginas de  Buena suerte Peter Parker se puedan leer poemas muy específicos, figuras que delatan la época en la que se escribió y el corazón abierto del autor. De esta manera hizo su debut en la poesía peruana el joven Rafael Robles Olivos, podemos ver en su primer trabajo  una serie de personajes, como: Loverita Ramírez, Silvia Saint, Peter Parker entre otros desfilan por sus páginas combinándose entre los versos del poema y sus quebradas experiencias, leer los poemas en este tiempo, inevitablemente a los que disfrutamos de los 90, nos abraza una nostalgia. Dejamos una breve muestra de los poemas de aquel libro publicado el 2005. 
Hace pocas semanas acaba de ver la luz un nuevo poemario de Rafael, os recomendamos ir a buscarlo a librerías.




Antonio Cisneros

La mirada partida en los escotes,
los zapatos se tropiezan y la sonrisa al punto blanco que se mueve.
Alguna noche Toñito me saludará cuando esté sobrio.
Mientras eso llega le daré tiempo.
Tiempo para que suelte sus gargantas de objeto abandonado,
su sabiduría de cantina y de estadios europeos.
Yo me pregunto qué hace Antonio Cisneros
hablando de pasado imperfecto en un bar de Miraflores.
Cisneros está triste pero es un abuelo feliz
y yo lo quiero mucho aunque él no me salude sin cerveza en los zapatos.
Yo lo quiero mucho
por haber sido el mejor latino lavando platos en Europa.
Dice mi maestro que al poeta
sólo se le respeta en el papel.
Lo demás sería algo así como esconderle la pistola
o cortarle la soga con tijeras.


Hombre araña.

El hombre araña se tiró a la chica que ya no me quería.
No quiero imaginarlo
pero es imposible cambiar de sitio la mirada.
Desde el día en que ella lo contó
nunca más usé relojes que sirvieran.
Sólo me preocupo de guardar los cuchillos afilados
y la agenda telefónica vacía.


El pase errado.

Va Jorge Loverita Ramirez, patea, chutea
y todo es como si se pudiera soñar en el Perú.
Sub 23, Guadalupe, Alianza, la U
1990ytantos.
La gente enloquece, gol de Loverita
el-chico-revelación-del- torneo.
¿Iremos al mundial?
Recuerdo haber pensado que sí,
que saldríamos con mis padres a tocar el claxon por Miraflores
y que esa noche conocería la felicidad.
Pero ahora Jorge Loverita está más viejo que joven
y yo no me quedo atrás
Ahora que el fracaso nos persigue, nadie culpa al otro
porque es natural perder en un país de perdedores
porque quien esté libre de pecado que arroje la primera piedra
Aquí no se sueña, se duerme despierto.
Aquí no existe futbolista que no marque autogoles.


Desayuno.

Qué rico sería despertarse y tomar el desayuno contigo
Verte dormir, verte en piyama
verte calata bañarte y vestirte luego
sin más apuro que mis manos jugando a desvestirte.
Qué rico sería ver la tele contigo hasta quedarse dormido.
Volver de trabajar y esperarte llegar un rato más.
Abrir las cortinas y respirar aire fresco, prender las luces,
apagarlas, prenderlas otra vez.
Qué rico sería que me aceptes en cualquier altar,
que me presentes como el único señor de López
y que nuestras familias sean amigas.
Yo me sentiría un triunfador, alguien alegre.
Me sentiría alguien.
Y no es que te necesite para ser alguien
pero contigo me sentiría bien.

sábado, 9 de febrero de 2019

4 POEMAS DE WÁLTER VELÁSQUEZ



El joven poeta Walter Velásquez, nos alcanza algunos poemas suyos para poder compartir con la población lectora de nuestro blog. Mientras sus versos van madurando para juntos conformar un poemario, vamos entregando estos cuatro textos para que vayan conociendo de su poesía. A leer!


REPLICANTES

Objetos de caza
Objetos de odio
Objetos de envidia
Objetos de humillación
Objetos de repudio
Objetos de los Blade Runner
Objetos de matanza
Son creados para beneficios
Del humano egoísta
Ya que en el 2049
El humano es el rey
Y el replicante es el esclavo
Viven con miedo
Viven con vergüenza
Viven con dolor
Viven con tristeza
Sus sentimientos
Son reales
Porque al final
Ellos son
Los verdaderos humanos


PERDIDA

Disfruta tu arrogancia
Y tu sarcasmo
Ríete de mí mala suerte
Vive de tu orgullo
Insúltame
Humíllame
Ódiame
Repúdiame
Ignórame
Mi dolor
Es tu máxima felicidad
Solo así
Calmara mi carnal
Deseo de enamorarme
De ti


TIEMPO

Abstinencia es algo que no soporto
Desearía ver nuevamente tu rostro
Para no seguir con este maltrato
Tus besos y abrazos es algo que extraño
Ver tu sonrisa fluir bajo tu naturaleza
De la persona que eres
No aguanto el tiempo
Ni el dolor
Retroceder es poco
Volver a vivirlo es más intenso
Pero sé que me quieres muerto


CANCIÓN CARIÑOSA

Necesito música para mis oídos
Necesito paz y armonía para mi cuerpo
Necesito una melodía tranquila
Necesito letras para que sanen mi alma rota
Necesito una canción que alimente mi querer
Necesito una bella voz para poder tener esperanza
Una canción cariñosa calma mi vida
Quizás la que cante la canción sea la indicada
Espero que sea ella misma, para decirle gracias
Gracias por no hacerme tu seguidor sino para escoger esta canción
Como si fuese el mejor que escucho en 10 años
Quizás podamos tocar en el cielo, solo los dos
Yo la guitarra y tú solamente da tu voz
No toquemos para los ángeles, solo toquemos para nosotros

Al final, la canción cariñosa, será la canción de mi vida y existencia.




Mi nombre es Walter Alexis Velásquez Mendoza y soy estudiante de periodismo de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Me dedico a la poesía desde hace 2 años y he tenido la oportunidad de participar en distintos eventos poéticos como el Slam de Poesía oral del colectivo Reporteros Infiltrad2 y recientemente en el 12 aniversario de Gremio de Escritores.
Además de ello, hace un par de meses salió mi primera colaboración poética llamada ¨El dolor de la tinta¨ con la editorial El Verso Azul. Actualmente me encuentro preparando una plaqueta que sacare con 3 poetas, más en pequeños procesos de armar mi primer poemario.


jueves, 7 de febrero de 2019

4 POEMAS DE EMILIO PAZ PANANA



Esta noche ofrecemos al lector unos poemas del joven  vate Emilio Paz Panana, poeta, docente y blogger. Gracias a la gentileza del autor, podemos compartir al lector unos poemas para que conozcan la obra de Emilio. Con un libro ya publicado, trae entre manos más trabajos.  Dejamos al seguidor del blog leer los poemas que a continuación compartimos.


POEMA PARA DEDICAR A LA MIERDA DEL MUNDO


Alguien me dijo
que la vida no puede estar completa,
que la muerte siempre llega y no avisa,
que el mundo es un complejo sistema matemático
y que Dios ha comenzado su huelga
- todos le piden, nadie le reza -
a las doce de la mañana del trece de mayo.
Alguien me dijo
que la mierda es para todos
y que el ser humano es un ser sin luz.
Que la cumbre borrascosa
es una mirada sin penumbra
y que el mundo contempla
a la muerte de las mariposas.
Alguien me dijo
que el amor no conoce de personas
y que el perdón es un regalo
que no merece ser entregado.
Alguien me dijo
todo esto y más
y hoy le respondo
que la luna está completa
y que el amor si es para los humanos.
Que el oso de anteojos ya perdonó al hombre
que lo despojó de su silencio y de su trabajo.
Que el mundo es un manojo de ideas
que recuerda a una cabellera de sirena.
Y hoy le respondo
que la vida es mucho más hermosa
que los mismos cuentos y poemas.
Que el misterio del cosmos
es para un hombre que confronte a Dios
y que sepa que la huelga no es eterna.
Hoy le respondo,
al que alguna vez algo me dijera,
que se puede ir a la misma mierda,
porque no todos poseemos su misma hiedra.


LOS MUERTOS SIEMPRE BUSCAN EL SOL


Hoy seré un apu incendiado,
una cabeza de Tumi sobre bandeja de plata.

Seré el epitafio de mis padres
y la cura escondida de la selva peruana.
Seré el fin y el mundo.

Hoy me han degollado,
me han ultrajado,
me dejaron esparcido sobre mi Madre Tierra
y no sabían que era semilla.

Aunque pasen diez, cien, mil años
nada podrá detener a la vida.
Y germinaré como una flor en el desierto,
como el aliento de un dragón,
como la punzante mirada del jaguar
que está acechando a su presa.

Celebraré con una ronda de ayahuasca,
con un pago a mis antepasados,
conquistando la cima de los Andes
y reconciliando a mi patria.

Porque hoy me están matando,
pero volveré de la tumba
y volveré más fuerte
y volveré más sabio
y volveré más humano.
Volveré porque nadie mata
al que ya había estado muerto.

Hoy soy hijo del Amazonas y de la Puna,
soy la semilla bajo la roca.

Soy el sol dentro de mi tierra.


POEMA VII

«¿Qué es la poesía?»,
se pregunta el hombre
que mira a la luna.
Y un gorrión responde:
«Es el alma de los muertos».
Entonces, la luz se revela
para aquel hombre que es ciego.
Un verso se vuelve trayecto
para aquella alma lisiada
en un inservible combate.
Y su quebrantada alma
se despoja de su cuerpo
forjando un puente entre ella
y él, entre el hombre y su ser,
entre la vida y la muerte.
Entonces, la muerte es inservible,
porque esos hombres no mueren.
El alma permanece latente
en algún verso escrito
sobre la hoja que cae en otoño.
«¿Qué es la poesía?»,
se pregunta el hombre
que mira a la luna.
«Es la llave secreta de la vida»,
responde un cuervo blanco.
Y así vamos escapando al silencio
que abrasa nuestra mirada.
El crescendo de la voz del sol
termina abrazando
aquel verso que dejamos escrito.
Entonces, respondemos la pregunta
sobre la naturaleza de la poesía,
la respondemos con el mismo silencio,
pues con las palabras no basta:
es la vida misma quien habla.


LA NATURALEZA DE LO BELLO


Lo bello no puede estar exclusivamente en el sujeto,
tampoco debe ser una sombra del objeto.
Lo bello debe emerger de un encuentro íntimo
entre los sentidos, la razón y los fenómenos perceptibles.
Lo bello podría encontrarse en un copo de nieve
que rodando, cuesta abajo, forma un objeto más grande.
Sus cualidades seguirán presentes,
como presente está el clima y los cambios de la naturaleza.
Lo bello es como una gota que da vida a un río
o una fila de hormigas que regresan a su hormiguero.
Hay un balance entre medidas y funciones,
lo armonioso es bello, porque lo armonioso es cognoscible.
Pero en el caos se percibe el desorden
y los sentidos no logran capturar las cualidades propias
de los objetos.
Lo bello es connatural a lo verdadero y lo bondadoso,
no puede emerger como hijo de ellos,
sino como hermano mestizo.
Lo bello es innato al gusto de los especímenes
y a los aromas de los versos.
La figura humana es una belleza transformada,
restaurada por la suprema belleza.
Pero en el acto imperceptible de la mente
se encuentre ese barco de Caronte que se viste de belleza.
Las figuras, las sombras abstractas,
el ruido de las piedras al rodar
o de las olas al golpear los peñascos y las rocas,
todas esas sensaciones son bellas.
Un poema, una mirada hacia la luna,
la revelación del misterio que atrae al hombre,
todo aquello que sea verdadero, es bello,
y todo lo bello posee una bondad ontológica
donde el hombre encuentra la respuesta
para aquella densa pregunta con la cual nace.
La muerte es bella en su propia naturaleza,
porque es el tránsito de aquel tiempo que poseemos,
seres mortales que regresamos a brazos del Eterno.
Lo bello es tanto más que todo lo que está escrito
en este poema que intenta ser un ejemplo de lo bello.




Emilio Paz Panana (Lima, 1990) Profesor de Filosofía y Religión, egresado de la Universidad Católica Sedes Sapientiae. Tiene publicados “Septiembre en el silencio” (Club de lectura poética, 2016) y “Laberinto de versos” (La Tortuga Ecuestre, N°394, 2018). De igual manera, posee poemas y cuentos en publicaciones de Perú, México, España, Argentina, Chile y Costa Rica (El Narratorio, La Guardarraya, Quimera, Monolito, Cuenta Artes, El Bosque, Ibidem, Primera Página, Mal de Ojo, Liberoamérica, antología de poetas iberoamericanos, antología de la Sociedad Peruana de Poetas, memorial de las Batallas del desierto, el Círculo). Ha ganado el “Mes de las Letras” (abril, 2017) de la Fundación Marco Antonio Corcuera y participado en diferentes recitales del Cuzco, Paracas y Lima; destacándose el XXI Festival de Poesía “Enero en la Palabra” (Cuzco, 2017), el 2do Festival de Poesía de Barranco (Lima, 2016), el V Festival Internacional Primavera Poética (Lima, 2017). Ha dictado el taller de lectura poética “La Vena de la Inspiración” en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y participado en el Congreso Internacional de Filosofía “Las razones de la estética” realizado en la Pontifica Universidad Católica del Perú.

Actualmente dirige el blog “El Edén de la poesía”
( https://edenpoetico.wordpress.com/ ) y colabora en la Revista Liberoamérica.