LES GUSTA VENIR POR AQUI

jueves, 18 de julio de 2019

NUEVA PUBLICACIÓN 2019: "HARAVICKU" DE ROBERTO BLAS SOLANO





He tenido el gusto de conocer a este joven autor jaujino. Roberto Blas Solano, quien se ha comunicado con nosotros para comentarnos sobre su primera publicación: "Haravicku" palabra quechua que engloba lo que el poeta nos ofrece en este su primer libro. Saludamos la publicación y felicitamos al autor por la entrega. Desde aquí este reducto donde difundimos a nuestros autores peruanos, queremos dejaros con unos poemas para que usted lector pueda disfrutar de la poesía de Roberto.


GRITOS DE LIBERTAD

Me han pisado el cráneo boca abajo y he sentido el sabor de la tierra, esta tierra que hoy tanto amo.

Pero he de pararme hoy y para siempre
para llenar el cielo con gritos de libertad,
libertad que se nos fue negada y que está en nosotros
para hacerla nuestra.

Porque cansado estoy de tanta pobreza
lo he visto, lo he vivido; yo fui parte de ella.
¡Basta ya! De tanta hambre.

Donde están los llamados
“padres de la patria”
porqué castigan a los pueblos paupérrimos con indiferencia, y dizque dicen que traerán bienestar general.

La pregunta es:
¿cuándo?
Los hemos visto pasar
y los años no han cambiado.

Hagamos que dejen de prostituir nuestro Perú y lo amemos.

Por que nada cambiará


si nosotros no cambiamos, por que digo que el peruano quiere ser de todo
menos peruano.

Por eso déjame ser Perú con la sangre de un indio libre e indomable,
que ser libre está en nuestras raíces, nuestros pueblos
y nuestros huaynos.

¡Qué viva el Perú carajo!


WAWA


Eres un dulce pan, a quien puse el azúcar en tus labios y la sal para que encontrarás equilibrio.

Me quedé contigo toda la noche
hasta que pudieras madurar y encontrar tu punto.

Y tu piel blanca, sí, tu piel blanca
fue como la harina que tuve en mis dedos esta noche.

Y cuando llegó el día, forjé tus formas, puse caramelos en tus ojos y tu boca.

Estabas tan hermosa Wawa, lista para el calor del horno y ya en el calor de mi fuego, tomaste tu color dorado
tu color a tarde,
y yo tan enamorado, te dejé segundos en mi fuego y cuando quise tomarte en mis manos realizada
te quemaste dulce pan, en las puertas de mi horno.

No pude saborear tu sabor a dulce mishti mi corazón se quebró cual pan de maíz
y recordé que de tanto amor o fuego se pierde lo que se quiere.


CHASCACHALLAY I

Ya tu brillo existía antes que yo naciera chascachallay.

Y cuando llegaste a tierra,
convertida en mujer, como tierno niño
te amé.

Nada se comparó a tu brillo.
Te amé a cada noche de mi infancia viendo tu luz.

Aquella luz que miraba
tan lejano, ahora en tus ojos los tenía, sólo para mí chascachallay!


II


Mucho amor para el hombre de barro.
Demasiada dicha,
para que fuera duradera.


Lo nuestro fue prohibido por dioses... Y aún así,
te amé; amé tus pechos silentes, amé tus ojos y tu cuerpo.

Tu aroma fue como flores de campo, tu sonrisa como alegría de niños. mujer sagrada te imaginé
la más bella de mis noches chascachallay.


III


Eres lo hermoso de aquello que ya no existe.
Por que al igual que tu esencia
tu amor y tus dulces momentos han muerto

Ayer cerré mis ojos para  buscarte, lejos de tu luz.
Cuanta rabia
de ver la verdad con los ojos cerrados.

Todo el tiempo amé a alguien que
ya no existe, porque tú,


tú ya estás muerta; solo vive tu imagen
tu hermoso y extraño brillo.

Por que tú eres una Estrella muerta y así al igual que tu brillo
tu muerte se dio antes que yo naciera Chascachallay!!!.


HACE CUANTO



Y hace cuánto no sientes ese amor que te dan ganas de correr.
Ese amor que te aprieta el pecho,
la garganta y te quita la respiración.

Hace cuánto no sientes ese amor desesperado que busca sus ojos y busca el calor de sus brazos; Todo ese amor que se resume en una mirada, una pausa, un “te extraño” y un adiós.

¡Ay amor!
Qué hemos hecho de la candidez de nuestros días. Del amor dulce que se encuentra en los recuerdos de la tarde, en las noches de campo,
bajo la sombra de las tejas y la pared de barro

en donde escondimos nuestras caricias traviesas.


ROBERTO BLAS SOLANO: 
Nació el 7 de febrero de 1984, en uno de los distritos de Jauja-Junín, actualmente radica en Lima, estudió administración logística y trabaja en una empresa privada. El trece de Abril presento su primera obra titulada Haravicku, en las casa de la literatura peruana. Su obra habla de temas diversos como la realidad social, el amor y desamor, nostalgia y costumbres de pueblo.  Es amante del arte, la música y la literatura. Sus autores más influyentes en la poesía son Cesar Vallejo, Pablo Neruda, José Ángel Buesa y Gonzalo Rojas. Pueden seguirlo en las redes sociales de Facebook e Instagram como Robertocarlosescritor.

viernes, 28 de junio de 2019

5 POEMAS DE ROSARIO DIAZ RAMIREZ




La poesía en Lima va en aumento, muchos de nuestros autores no necesariamente han salido o crecido en universidades o facultades de literatura, muchos se han ido forjando en el camino. Rosario Diaz es poeta y además ingeniera. Matiza sus funciones y labores diarias con la palabra poética.
Aquí nos ofrece algunos poemas que han aparecido en sus primeras publicaciones. 


EL RÍO

Por el camino entre las montañas
El rio pasa
Lleva las mañanas
El espíritu, entre las calmas.
Es una fiesta de voces
Que canta
 Es el bello río que salta,
Entre las piedras en roces.
Se lleva las almas,
Pasa el río
Serpentín curvado de curvas
En promesas sin urnas.
Que vuelan
Despertadas, mojadas
Entre perlas que dejan
Como palabras de ríos plateadas.



LAS HOJAS DE LA VIDA


se caen
en tu partida
las almas sin vida
no mueren
se venden en vida
las vidas sin alma
se  vierten
en ríos sin prisa
las hojas con alma
se caen
 de la bella vida
las hojas de la vida
sonríen
 hablan en página
blancas servida
 se beben
 en copa de vida
 en justa medida
reciben
amor en la vida
las palma vida
se abren
en alegría pura.



DEJASTE UN DÍA EN AGUACERO A LA MEMORIA DE CÉSAR VALLEJO


Dejaste un día en aguacero
piedra blanca sobre piedra en tu vida
dos lágrimas besadas amadas en flor Lima
dos golondrinas, van en las calles de París
mientras tus cabellos negros, se los lleva un cóndor.

Dejaste un día de aguacero
blanco en negro espíritu en las montañas
entre las campanas, que toca por las mañanas
llora tu perfil de ángel, de aguacero Huamachuco
en tazas de café, pan de manteca y cebada.

Dejaste un día de aguacero
el amanecer en vida y la quena
la puna dormida entre la Kantuta y los ríos
dejaste los Heraldos Negros por las escuelas
dejaste a Trilce a Paco Yunque por las quebradas.

Dejaste un día de aguacero
hablaste de injusticia, del olvido, oh hambre
dejaste a la pobreza que reza ante la mesa
dejaste la nostalgia que arde en la blanca llama
levantarse de la sepultura en tu recuerdo.


Día del Poeta Peruano, Homenaje a César Vallejo Casa Museo de José Carlos Mariátegui, 17-04-2019



EL OJO DE UK


Se Inflama
En la llama
Sale del cráter
Entre amarrillo
Resplandece
Gorgotea entre ve
Entre el rojo
del ojo de UK
De cristal de retina
Es camino de años
De luces caminos
Vivos no muertos
Los humanos
Despiertos
No hambrientos
Se desangran
En el ojo de UK
Tiemblan
Desfallecen bailan
Sin emoción
Sin oración
Sin compasión
Es el tiempo de la vida
Lenta en la rueda
Revuela entre planetas
Entre las estrellas
Las oscuras
Que brillan
Al mirar
El ojo de UK.


LA NOCHE

Me Habla de ti,
tu palabra
silenciada en la pena de tu alma,
como capullo del rosal sin espinas,
como el huracán  que pasa en las penas,
en las tristezas que se llevan,
en las tristezas olvidadas,
tal vez, las tristezas se quedan en mi alma.
la noche, la noche
hermoso es mi consuelo
en la espera de la azucena blanca.
en la mar,
que me toca
que me acaricia,
y cae mi corazón
entre el vaivén de las olas,
sin prisa,
sin fuerzas,
sin palabras negras,
es la noche
la que sueña,
la que sonríe
y quizás muerta ,regreses junto a mi alma,
Porque este corazón te ama.


ROSARIO ISABEL DIAZ RAMIREZ.

Nació en Lima-Perú; 13 -11-1963. Ingeniera y Poeta,

Sus Poemas Publicados integran 105 Antologías Poéticas Internacionales y 10 Nacionales. 2015-2019. 19 Libros Artesanales de ¨Poesía, Publicados en Perú- Con Depósito Legal, BNP 2018.
Alegre el Canto, Bisiesto, Ovni, Las Huellas, Las Hojas, Santa Cruz, Los Besos del Otoño, Poemario María Reiche, Sinapsis, Niño España en Libertad, Diecinueve Besos en Otoño, Poemario a la Superluna, Apatria, POEMARIO Gral. José de San Martín, 01 Libro Poemario SAIS TUPAC AMARÚ en Perú Con Depósito Legal, BNP 2018.

ALGUNOS DE LOS CONCURSOS INTERNACIONALES:

III CERTAMEN DE SONETOS “FRANCISCO DE QUEVEDO”, 2019, España IV CERTAMEN DE HAIKUSCHIGETSU, 2019, España.I CERTAMEN LITERARIO DE SONETOS “CALDERÓN DE LA BARCA”, 2018, 2019, España.III CERTAMEN LITERARIO DE POESÍA”MELGAR”,10-10-2017 (FINALISTA), España.

COORDINADORA DEL FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESIA Y ARTE “GRITO DE MUJER” SEDE LIMA PERÚ, 2017, 2018, 2019

Participa en espacios Poéticos Nacionales e Internacionales:
Slam de Poesía oral Perú, Primera Clasificatoria 2018.
Programa Radial “la Poesía y Tú” Federación Peruana de Periodistas 2017, 2018, 2019
Programa radial MENKANTAS PERU, 05 de enero 2019.
Caras de la Cultura, 2018, 2019
Participa en Sábados Culturales, Viernes Literarios, Sociedad Amantes del País, Colectivo de Poesía Ecológica-Perú,  en Poemas del Alma- España, en  Rincón de Poesía- España  en Rima-Jotabé- Juan Benito Jotabé-España.
Artesano Bar Martes culturales de 7-9 pm. Cantuarias 175 Miraflores.

3 POEMAS DE NIELSON RODRÍGUEZ





Hace unas semanas pude compartir la esa de lectura con Nielson, joven voz que tiene en su haber un poemario interesante. Gusta de trabajar en base a obras pictóricas y su poesía gira en torno a la creación de poemas sobre pinturas. Su poesía aún está por descubrir, sigamos la pista a este joven autor. Dejamos esta breve selección de 3 textos suyos para la lectura de nuestros seguidores.


La abismal experiencia de lo deleznable

“Soy el alucinado que se enerva
 coronado de cruces
 ante un mar de amebas acechantes”[1]


Los eunucos sonríen en las direcciones de los vientos
su falta está suplida por la fuerza de su unión con la carne astillada
ellos derraman sudores abigarrados
                                      son aguas en donde diluyen
                                                                        su sangre los eucaliptos

a solas entre las criaturas exploro los sentidos
habito el claustro de seres intermitentes
que flotando escapan del cuadro a poblar los malecones
ojos bocas brazos dientes estrellas olas espirales
las cruces se equilibran
para rompen el marco de la realidad

Hay momentos en los que tus labios
hablan el lenguaje de la madera
                                       que se ensambla con las raíces
                                                                              oscuras y artificiales                                                                                             

En este mundo las almas son tan deleznables como los cuerpos
como cuando se viaja por el túnel multicolor de los sesenta
y el animal terrenal te coge del sentido para tirarte contra la arena
Estaba bordeando el Medio Oriente
en una combi te trasladas al fondo abyecto profundo
en esta hondonada de pueblos exóticos y corruptos
descubres un bestiario de seres mutantes y crueles
pero voy por el desierto bendito por la Browning 22
siempre está la bandera contra el norte
hasta el norte frente a las escaleras pedregosas de Nepal
suelo fértil en naturalezas muertas

Las peregrinaciones del asceta del Perú
se graban en la piel del tiempo
el camino de regreso envuelve mi rostro de nostálgica tierra
pero me cubre del sol la vieja combi
furtiva por naturaleza
estas tierras se calientan como el verano en mi Shangri-La
con el pincel carmesí se sonroja la tarde
que me halla en los infiernos del mundo

la noche escupía sus demonios
como el miedo le enseñó a hacerlo
en soledad siendo víctima de su propio reflejo
ahora se te ve desde tu isla frente al horizonte
está tranquila la tarde cortada por el rubí
y los rastros de los seres intermitentes.


[1] Alucinación I. 1995. Óleo sobre lienzo. 98 x 79 cm. José Miguel Tola de Habich


Expresionismo peruano

Estamos atrapados en este mundo
caminando ciegos y cabizbajos
ante los latigazos del día,
la noche abre sus altísimas puertas
y extiende una mano áspera
para arrancarnos el grave peso de vivir.
Entonces subimos una escalera de cemento
a bordar nuestros nombres en el cielo,
las estrellas coronan la cabeza
de nuestro dios de piedra
y su sangre es purpureo vino.

Silenciosas calles encierran la nocturna demencia,
abrazados recibimos la llegada del sol,
que incendia nuestros cuerpos
que nos expulsa a las riberas bajo los puentes,
a construir la esencia de la noche
entre aspiraciones de cosmos
esa tibia belleza que nos redime
como el ardiente olor de tu cuerpo

Porque el día es solo esperar la noche
y ver bajar a la Virgen María de su nube
a mostrarnos el camino oscuro de la revelación.
Hoy expulsamos los abismos
porque decidimos conspirar contra la muerte.
Este mundo nos arroja contra el pavimento
pero su lejano inicio contiene su próximo final
mientras tanto me destruyo soy incendio
y el delirio es este humo incontenible.


Cantos a lo ignoto


Eres como un caballo galopando al infinito
porque vuelas y dibujas una estela de confusión en nuestros rostros.
Nosotros somos animales perdidos que no hallan su lecho de muerte

Así la vida va contando los segundos hasta la nada
hasta ser una estatua de lamentos y recuerdos opacos
que jamás debió nacer

Paloma de la noche
no dejes de cantar
no dejes de ahogar a las bestias entre tus fauces
no dejes de creer en tu pacto con la tierra
tú serás antorcha irradiando nuestro sendero
y un extraño Dios para los incautos
pero tus palabras y tus hechos
serán las historias que nos asalten entre sueños.

No seas el caudal del río que se desboca
como el remolino más allá de la mirada
sé el mar por donde llegan las ramas de los nidos
y por donde se van las cenizas de los muertos.

Corcel del día ave de la noche
eres todas las estaciones del tiempo
y llevas todas las formas del espacio.
El eterno fuego donde vemos danzar los sueños.
El viento sureño que viene a despertarnos.



Nielson Rodríguez (Lima, 1994). Bachiller en Literatura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Docente, escritor y editor de textos de literatura. Ha publicado junto a Cristhian González la plaqueta de poesía hecha a cuatro manos Astrolabio, primer libro de la serie "Instrumentos de navegación". Ha publicado recientemente Locus Amoenus. Antología de poesía joven sanmarquina. Actualmente está preparando su primera plaqueta de poesía  individual, textos en homenaje a una serie de pintores peruanos.  

lunes, 20 de mayo de 2019

"EL CAUTIVO DE BLANCO" DE FRANCOIS VILLANUEVA PARAVICINO





Francois Villanueva es un joven literato que se está abriendo camino en medio de la literatura peruana en Lima, sus "Cuentos del VRAEM" demuestran el humor que puede ponerle a las historias, muchas veces la ironía se hace presente, aunque el título sugeriría otra cosa, simplemente sus personajes y situaciones se sitúan en el VRAEM y de ahí que adopta ese nombre. Su poética reunida en el poemario "El cautivo de blanco" en cambio tiene mucha referencia a autores clásicos y universales, en la forma de escribir, además sus textos se mezclan entre lo romántico y lo vivencial. La contemplación del espacio, el lugar y la naturaleza se hacen presentes en sus líneas. Francois transita por nuestra ciudad compartiendo sus poemas al público oyente en los recitales limeños, ahora compartimos vía este medio para el público cibernauta. Disfrutad. 



La canción del vacío


Tus ecos resuenan en las tinieblas de la taberna
Como una llaga dulce en la llanura, cantos tardíos
Que palpita como la sangre de una ilusión vana
En un dédalo de palacios sórdidos y sombríos.

He tratado de recobrar la ausencia candente, atraparlo
Las ensoñaciones son las aliadas, como las nieblas
Que apagan la esencia de un papel en tinieblas
Quiero agitar el viento, tan lentamente, y besarlo.

Las ascuas abrasan el ánimo de la gran voluntad
La misma voluntad que desea recuperar la eufonía
Esa garúa que lenifica las ínfulas de la beldad
Sombra ganada en tiempo de invasión, de agonía.

Una luna se diluye lejana en un horizonte perdido
Como el vino que beben los labios heridos
Perdiéndose en los velos de un mirar límpido
Tan limpias como la máquina de los latidos.



Amores idos

α
He perdido más, ¿y no te incumbe?
El amanecer, el cenit, el anochecer: pensar
En tus horas lejanas, en tu reír taciturno
Tus turbias llamadas sacrílegas
Recuerdan el estío sin canículas
Sin embargo, ardo, el incendio
Ha devorado mi mirada, mi voz, mi letra
Ha desaparecido a lo lejos una sonata
Se ha borrado un Goya romántico
No hay prosa, pero sí melancólicos versos
Como los que ahora escribo
Recordando tu sonrisa
Tu tiempo estancado en mi miocardio.

ß
Has crecido como la hierba, lozana, brillosa
Has crecido como los juncos, espigada, alta
Eres una melodía distante que viaja por los mares
Eres un astro húngaro en terraplenes con rocas
La idea en ti es un resplandor tibio, un pañuelo níveo
Si no hubieses anochecido, tan temprano
El péndulo de Adonis y Kuyay volcaría
Las canciones en este corazón envejecido
Efímera me bañaste de tu perfume, y te fuiste
Olvidando los pétalos de tu cuerpo ardido
  No vuelvas, que no eres fénix, no vuelvas
Pero no borres la arena de tus huellas
Te he enterrado en mi iglesia, con hornacinas
Junto a un Cristo triste y malherido. 

γ
Hojita verde hoja seca
El viento te ha arrastrado
Hacia el abismo de los muertos 
Solo una noche fuiste doncella y reina
De ahí a la distancia
Tu rostro se ha disuelto
En blancas lunas, noches altas
Y me he ensombrecido y envejecido
Laberintos en mi ser
Mi carcaj está vacío de hojas
Mis pies pesan como la razón oscura
Y no te puedo perseguir como antes lo hacía
Y fluyes, fluyes, fluyes
Cual límite antiguo de orillas
Espumosas, arenosas, pedregosas
El límite de mi fuego por ti y tu memoria.


El jardín hogareño


De las flores que admiro ninguna está viva
Son minúsculas ilusiones de color malva
Crecen con la sonrisa de una princesa mala
Que ama al leñador soberbio que las tala.

La primera estrena unos pétalos carnosos
De un color y sublime beldad de favores
Con aromas profundamente seductores
Despierta en mí magnánimos ardores.

La otra es de jardín de casa, por cercana
La conocí en la yerba rociada una mañana
Gozaba de una raíz solitaria harto materna
Cuya dulce savia me era tan cotidiana.

La reciente nació indócil en primavera
Sus hojas eran exóticas de calavera
Eran atractivas a pesar de su veneno
Su tallo delicado me era gran ameno.

A ellas las crie en mi cómodo hogar
Leyéndoles poemas del gran cantar
Contándoles mis secretos de amor
A pesar de su instinto desolador. 



Séptimo día


La séptima hoja es la del respiro y exhalo sudores
Verdes como la ausencia de la jungla al amanecer
Hambrientas cual sombra en crepúsculo envejecido
Alegres tal melodía de una guitarra de mediodía
Fértiles como la Virgen que ha de concebir a Dios
Es un picaflor que vuela a perderse en las nubes
Que vuelve todas las tardes antes de morir de frío
Es una amante engreída que mide su género cínico
Una temporada de una primavera y seis inviernos
Resucita a los muertos y da ebria felicidad divina
El séptimo pétalo es de una flor marchita y seca
Pero, oh, es delicioso para el obrero y el holgazán
Cual miel en un sediento corazón desconsolado
A veces nos confina en cuatro muros polvorientos
Pegados a una caja oscura de cultura a domicilio
Adormilados por una modorra de catre, a veces
Sin embargo, es de esfera relativa para el creador
El demiurgo incansable que voraz alimenta
Su deseo es el insomnio de noches gloriosas
El séptimo cáliz es la orgía perpetua con el poeta.


Embargos personales


El camino sufre desvíos, altibajos y tú peligras
No es una llanura, está furiosa como la pleamar
Bañado de seres sombríos y distancias sórdidas
La brújula, como en el naufragio, puede fallar.

Lo que crees música áurea es el ruido del astro
Que alumbra aérea sobre tu cabeza, tan pesado
Airando los fuegos oscuros y prohibidos del estro
Esperando la hora tardía de las hojas del bardo.

Unos dicen que es mejor esperar, otros que forjar
Los últimos tienen razón, solo esperan la iluminación
De las vidas destinadas a la ardua distancia ganar
En el camino existen cardos y solo un vivo corazón.

Es bueno caer como una piedra en el prado
Donde los arroyos en la orilla la refrescan
Nunca es tan tarde para forzar el sendero
Que te lleve a tu destino, aunque te duelan.

Olvida los peligros recordando tu designio
Si tienes la conciencia viva, el letargo no existirá
Las murallas se derrumbarán pesadas ante ti
Nada te cuesta creer que será así. Sin embargo…



Francois Victor Villanueva Paravicino

Escritor peruano (Ayacucho, 1989). Bachiller en Literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Finalista del I Concurso Iberoamericano de Relatos BBVA-Casa de América “Los jóvenes cuentan” (2007). Textos suyos aparecen en la antología Recitales “Ese Puerto Existe”, muestra poética 2010-2011 (2013). Ha publicado el libro de relatos Cuentos del Vraem (2017) y el poemario El cautivo de blanco (2018); además publicó en Amazon su primera novela Los bajos mundos (2018). Tiene diversas publicaciones literarias en antologías, revistas y diarios. Actualmente cursa la Maestría en Escritura Creativa de la UNMSM.



sábado, 18 de mayo de 2019

5 POEMAS DE GUILIANO MILLA



Ofrecemos a nuestro público lector, unos escritos de Giuliano Milla, joven poeta que tuvo la gentileza de enviarnos algunos de sus poemas para compartirlo en nuestro blog.



Feligrés ex nihilo

hambre unamuniana
de la nada gigantesca
y su Goliat
al que mi frente de piedra davidiana
parte,
y la mitad tu cara de mármol
y la mitad el infinito
con su Lázaro pobre
i Lc. XVI, 22-31.
mientras Malquita toca el piano
con su voz derrotada
pero brillante, pero soberbia
y yo feligrés ex nihilo
hago entrar a una mujer
a St. María Magdalena
para que me reniegue Caicedo porque no escucho la misa
sino a los dedos de mi profe,
y su vibrato eterno con su pizarra apolillada
y su tiza de membrillo
en el saloncito de arriba
para que lo olviden rápido poco a poco
porque él, ya cumplía setenta.


madera

si me hubieras dejado tus manos
de madera marchimbrada
hubiera tallado con tu nombre
mi víscera roja, hojalatesca
que por el metal se envuelve en su eco
y duro helado frío se abandona al llanto seco
y palpo la ausencia
del roble escondido en tu pecho
y silbo contento bajo tu cuello, tallo
y liro en sus ramas con los trinos
corales de las aves abedules
y tus astillas las amo
como la soprano, que ama su garganta desgarrada
y escribe en su rotura
sisas ignotas de su alma
sería mesa entonces, solo por apoyar mis codos
y palparía enceguecido
su tersura húmeda / por su océano secreto
y nadaría en tu madera marchimbrada
donde hubiérame tallado tus manos de amuleto.


cayente

retiro el ave maría
de los pétalos cayentes que sonríen al leño de los árboles
y vuelan y rezan y trinan...
con su rojo, celeste, vaho      que se disipa en su destello
rabioso  encadilado
y arrullarme en su dolor colorido, adolorido
porque es el mío y es santo y bendito

dime viento, ¿cómo rasgas la fe de las flores?
y te olvidas avisarles
de su hermosura que muere
como el sol difunto al cerrárseles sus ojos
y me empujas a la calle
a correr sin mi alma en la vereda
y me veo ser humano  y me veo con veneno
envenenado         sin mis dientes
que envilecen la risa sonrisa
y tu soplas, silbas, desraízas la belleza
i tu frío que canta, jadea       i despide en su caída.


Madre

Madre,
sé que esquivas las balas.

Que ayer recogiste con tus pequeñas manos
columpios oxidados en las tardes de rojo cielo 

            i vacío...

Conozco tu obsesión por los pobres
i los discapacitados i los ancianos, i el ceviche raído de la luna que rueda
por las baladas argentinas del Callao.

Sé que quisiste adoptar un niño
y le pediste que firmara un documento
para que pueda -ultra petita- jugar con muñecos de trapo.
Madre, eres una yegua o un caballo celeste durmiendo en el galope
¡No te quiero ver en ningún hipódromo! ¡Ni masticando alfalfa!
Sino, batiendo las alas tristes de tu cuerpo
contra el fuego de la dureza hipócrita de las cárceles de carne.

Madre, los infinitos ya no alcanzan en tu carterita crochet
ni en tus jeans rotos,
ni siquiera te sirve un tatuaje en el brazo.
¡Ve a bailar con Saturno! Y recoge,
en la bolsa del mercado, estrellas, para mi marzo, doce.

Ya no cocines, ni alimentes siquiera a moribundos
no des de lactar al silencio
y sí a mi hermana desaparecida
que esculpí con un pedazo de papel.



Mi hermana

Las células de ese cuerpo
cantan el BigBang
las flores hacen cosmogonía de yeso
mi hermana que no nació, es una constelación
que duerme en los sueños de mis risas tristes

ella es la niña morena jugando con el polvo
en medio de una sala blanca y agresiva
viniéndome a buscar en mi silencio
cortando el pasto venenoso de mi alma
cepillando los dientes iracundos que muerden mi nombre
ella sabe tararear el beso
deja que las hormigas caminen en los ceniceros
i los cigarros viejos los utiliza para hacer perfume

Yo hubiera querido que mi hermana salte conmigo
y ruede en los abecedarios eternos
que vayamos juntos por libros empolvados en Cercado
i que traviesa atraviese con chicle, las páginas rotas
tengo una página vacía, con cuerpo de niña
un lápiz negro con mejillas tiernas
y no me conformo  no poder encontrar ni en el caño su llanto
¿Quién elige y reparte el desamparo? La sopa está caliente
i mi hermana nunca ha despertado.




Giuliano Milla, (Lima, Perú, 1996) de la 8 de La Marina, Pueblo Libre.

Autodidacta, psicólogo, me interesa la filosofía y el para qué de su porqué escribo por resistencia. He participado en la coordinación de los Recitales de Miércoles en el 2016-2017. Organizador de La Noche de Delirios (de la primera a la sexta ). Tres poemas en Verboser Vol. 2. Publicaciones en diferentes blogs y la revista digital Versoazul. Preparo una plaqueta pronta a publicarse.