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miércoles, 10 de abril de 2019

5 POEMAS DE GIMENA MARÍA VARTU



Gimena María Vartú es Actriz, poeta y performer. Hemos podido oírla leyendo sus poemas y viendo su desempeño como performer en más de una ocasión. Poco a poco esta joven voz, va ingresando en el medio literario limeño. La poeta nos hace el envío de algunos de sus poemas extraídos del libro "Cura de sueño" además de un par de inéditos que ofrecemos al lector esta noche para que disfruten su lectura.


Máquina inútil

Solamente vamos a probar y cerciorarnos 
Lo que falta acá es intensidad en la mano
sobre la tecla sin tinta 
la mascarilla o el disfraz de este material inerte 
sobre toda esa mescolanza de baratija 
comprable en cualquier mercado 
o testa más baja 
malla de ser 
Comprobar que ésa —imperceptible— 
hace de lo que uno cree sentir su concreto 
el traspaso de un dolor en la cabeza —o en el pecho y sus punzadas— 
a la luz renegona de las velas 
al moverse en parpadeos de la sombra

Esa fugacidad es la que cobra esencia 
uno dos metros de pisadas 
uno tres tiempos de momentos 
y ya 
listo todo para su correcto camuflaje y su incesante
huir por la ventana al pozo
por la ventana al alma 
Qué otro modo más acertado que esta liquidez encarcelada 
nada más apto 
arriba las manos, que es en realidad un abajo las manos 
las cabezas 
los cabellos 
las rodillas 
solo falta que te cuelguen el teléfono 
y no recordar que alguien lo haya hecho 
¡si es para reírse! 
para matarse de la risa 
con las manos en el pecho dentro del ataúd 
y luego bajarlas al estómago 
haberse muerto de risa 
bajarlas al sexo 
haberse muerto 
de deseo, de picazón, de añoranza 
como si todo fuera una broma 
las bromas también disfrazan 
los sabores 
o la hinchazón terrible de esos párpados 
de un gato que se suicidó tres veces 
y las tres veces 
cayó parado —el muy imbécil.

(Cura de sueño, pág. 15)


Cara Maga

Furia bastarda que no necesita más cicatrices
para después de pudrirse ser nueva piel
nuevo hueso
Los nudos locos de pura enredadera
creerán que un cuello sin mácula es su reino
No sois menos que eso, fiel trofeo
mugre donde debe estar la mugre
cortesana de lujo
busto de juguete con sonrisa de títere
fría oscuridad, ¡si yo pudiera viajar dentro de ti!
de tu casa o tu perilla…
¡si yo pudiera romperte esas mejillas
a puras bocanadas!
Giro nefasto el de tu credo
Cara Maga
tu caminar de serpiente
imprecación de regodeos al sonido de tacos en el techo
muñeca de café enfermiza
que ya no sabe mirarse en el espejo

Devuelve la noche de gala que me cobijaba
todos tus maullidos desesperados
tu coquetear con las pulgas de tu piel

No quiero encerrarte en mis palabras
quiero que las respetes
botón de Nilo
sombra nacarada del borbotón de siempre

(Cura de sueño, página 27)

Floripondio

(A Lourdes Pillaca)

Decir joder, sesgar la línea.
Un volcán hecho golpe de azufre en el estómago.
Qué náuseas,
qué muecas saltando de grito a gemido.
Estás destrozado, estás hablando.
Figúrate una noche abierta tanto que resultes tú su preñez.
Mira las migajas fluorescentes aquí, debajo de mi pan,
¡en tu regazo!
Si las sigues mirando caminarán, empezarán mordiéndote,
terminarán vestidas de pisadas.

Y que náuseas,
quieres vaciarte de tu cuerpo,
ser puro fantasma follando detrás del ropero,
o un hombre deforme y grande con cabeza de gato,
luciérnaga ---------- lamparita tiritando.

– ¿No quieres dormir? No quiero.

Míralos, están cachando en la sombra, creen que no los veo
Enlaza tus sentidos desperdigados apenas
en el vello de ese delirio tan magnánimo.
No es nada el tacto, ni la visión, ni oír o querer más volumen
– ¿Dónde está la otra cama?
(Sigue ese escalafón de cosquillas,
de tu lengua mordiéndose a ella misma.
Ese camino brilla tanto)
– En la misma frase “acá falta una ventana”.
Todo está hecho de vértices,
la colilla del ojo es la colilla del mundo,
y tú lees yo leo a oscuras.
A oscuras
el platillo volador es mucho más que un fluorescente
– Captura esas almas para que creas que todos los hombres somos iguales
Igual de vacíos, entre la materia y lo abisal
Gallina degollada que puede dar cátedra de bestiarios
de seres decapitados y felices
– Como tú o yo
puede vivir si el tajo fue de una mano firme
– Que nunca tembló
Y qué náuseas tan acicaladas,
si se observa la cola que hacen esos sujetos
para poder follarse a la fantasma
– A la voz de tres atraviesas
Ah… tres!
¿duele?

(Cura de sueño, pág. 47)


Ataque de pánico

Pero siempre hay momento para renovarte
basta sacarme el tapón de los oídos
y oír tu presencia de fantasma
me has dado miedo
me cubre tu ausencia cual si estuvieras aquí
entonces se generan los espasmos
de la sombra
miro mi brazo vulgar
y la razón huye despavorida
porque algo se mueve en la pared
algo mío en la pared con poca luz se mueve
he sido oscura
y que más razón para gritar
de un miedo tan puro que rebota
porque une con un hilo de nervio
la realidad del juego
y mi conciencia

El silencio hincha mis pulmones
y esa es mi máxima demostración de amor
mi espasmo por ti
porque sé que estás tan solo como yo
que no solo me he llevado tu ausencia pesada
sino también tu miedo y tu gran soledad
y la habitación comienza a latir como un órgano
la oscuridad no asusta tanto como el abrazo de mi madre
me siento ajena
el rebote es efusivo fuera de mí
y no soy yo
soy la miedosa que creaste

(inédito)


  
Pozo público

Esto es un pozo
se ha convertido en un muladar de inconsciencia
en una linda loca sueltas las trenzas
de su suciedad su desnudez
abrumadora
rota ella
deslizada en el pozo negro
cual hoja de otoño de un árbol del Centro de Lima
lleno de smog que cae
y se consuela en la caída
con la idea de que algún día
todo va a terminar

— Me duele la cabeza
estoy con el estómago vacío pero sin hambre
si comiera algo ahorita lloraría —

Esta es mi fría oscuridad
mi frío abandono
mi fría suerte
Felices los que se aferran a algo
decidí no aferrarme a nada y ahora floto
en algo que se llama silencio
soledad
He reconocido mi cruz
le he dicho amén a mi padecimiento
he probado mi propia mierda y la he querido
ahora estoy pagando el atrevimiento
nadando en el pozo negro del vacío
del vacío
del vacío

(inédito)