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jueves, 13 de diciembre de 2012

LA LUZ DE LA LUZ EN DARKNESS por Nora alarcón



  



Julio Fabián demuestra en  el poemario DARKNESS su versatilidad en el manejo del verso medido y el verso libre. En este libro se ficciona líricamente sobre dos astronautas, muy reconocidos, ambos  de los dos  países pioneros en investigación espacial, Estados unidos y Rusia (antes unión soviética). En su anterior libro personal, Eigen (2007), ya hablaba de personajes ubicados al otro lado del campo humanístico, hombres que han trascendido y contribuido con mucho del conocimiento científico.
Hablemos cada personaje del libro, el primero es Sergei Zalyotin, último astronauta ruso en permanecer en la mítica estación espacial MIR, quien después de ser jubilado de esta singular profesión se dedicó a la divulgación de la medicina espacial. Los poemas acerca de Zalyotín evocan su formación y su vida en el antiguo país comunista, su formación alejada de la occidental típica es distinta que la americana y lo monólogos creados así lo demuestran. Fabián habla del astronauta y de  la relación amorosa con su esposa, mientras este permanecía en la estación MIR por varios meses. Un tema recurrente es el regreso a tierra y como será acostumbrarse a  vivir con una gravedad diferente  a la que estaba sometido cuando permaneció en el espacio oscuro. Los poemas dedicados e Elena, tienen versos sublimes y llenos de contemplación, pero muy alejado de lo cursi. Aquí en el poema subtitulado DÍA 40, puede leerse:
Solamente aguardo, más allá de la noche, las tardes rojas;
aguardo a que llegues con tus labios verdes de jardines tropicales,
me aferro a la melodía que viene con tu susurro más allá,
más allá de una canción estelar.
No sé si llegarás, al menos, un momento, un instante,
y me digas: “aún se vive cuando se detiene el corazón”.
Cuando te espero en los parques parezco un astronauta perdido
y no puedo caminar,
salto episodios y semblantes consternados.  

En la segunda parte del libro se habla de Buzz Aldrin, uno de los astronautas más conocidos en el mundo, consultor permanente de la NASA. Aldrin es una persona controversial y emotiva, casado varias veces, viajero incansable. En el poema que habla sobre la ciudad donde creció este hombre,  Glen Ridge, se crea una prosa poética contagiosa y el lector logra ingresar a ese mundo que se describe con emotividad y ensueño. Es conocido que Eugene Aldrin (nombre que después cambiaria para llegar a ser Buzz Aldrin) nunca se recuperó de ser el segundo hombre en pisar la luna, pues cedió el primer lugar a Neil Armstrong, dicen que estuvo varios meses desaparecido después de este famoso acontecimiento. La vida sentimental y afectuosa de Aldrin, ha sido muy conocida. Es un personaje provocador y emotivo, a tal punto que se habla de el hasta en películas animadas. En uno de los poemas, sobre Aldrin, el poeta dice:
Siempre quise ser un hombre apuesto y fiero,
pero mi intuición se fue desarrollando tan rápido
y me di cuenta  que solamente
debería jugar en el reino de la luz.
De toda la ciencias que conozco
ninguna me condujo al amor.

Versos que solo pueden salir de un poeta maduro y sólido, como lo pudo ratificar el jurado que le otorgó el premio nacional de poesía de la feria del libro de Huancayo, este año. 

Respecto al título del libro Darkness, oscuridad en español, es porque los viajeros espaciales siempre están rodeados de una eterna noche.   Pero  el Universo no es negro realmente, lo que pasa es que somos ciegos a la mayor parte del espectro electromagnético, nuestros ojos sólo son capaces de captar una pequeña porción de longitudes de onda, que conocemos como luz visible.               
En una lectura concienzuda el lector de Darkness se dará cuenta que las formas de ver el universo y la vida misma, por estos dos astronautas, son distintas. Este libro es una muestra que la poesía es un vehículo en el que pueden viajar ficción y realidad de forma lírica, y que puede llegar a conmover hasta el propio espíritu humano.    
                                Nora Alarcón, diciembre del 2012                   

En la foto el autor Julio Fabián, junto a Nora Alarcón y Marco Martos.

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