LES GUSTA VENIR POR AQUI

domingo, 30 de diciembre de 2018

COMENTARIO SOBRE ¡EXHORTO! DE SALOMÓN GARCÍA




Comentario sobre ¡Exhorto!, de Salomón García

   Los poemas de Salomón García nos interpelan en cuanto son los vívidos testimonios de un sindicalista que tiene mucho que decir sobre estos tiempos de trabajo precario y de tercerización de servicios (outsourcing). Los trabajadores de la cultura de la región peruana (como todos los que viven de un salario o sueldo) están insertos en un contexto de globalización económica y este fenómeno nos afecta como individuos y colectivo. Los sindicatos se vienen recuperando paulatinamente de nefastas épocas en las que el gobierno canalla de Fujimori arremetía ferozmente y proponía (siguiendo los dictados del FMI y el Banco Mundial) una flexibilización laboral irrestricta para abaratarles los costos a los empresarios con el fin de hacerlos más competitivos. En la práctica, esto se tradujo en una sistemática política antisindical y de sobreexplotación laboral sin misericordia. Ciertamente, los jóvenes fueron (son) los más afectados de la PEA.
   De esta forma, es plenamente entendible y justificable la indignación (y la rabia) contra los politiqueros y causantes de este statu quo. Y Salomón no se arredra ni se calla en ¡Exhorto! “Cómo te han de doler tus entrañas nación nuestra”, dice en “Llaga fresca”, uno de sus poemas más sentidos. Como buen hijo de la comunidad autogestionaria de Villa El Salvador, también le canta exaltado en “Tierra prometida”.
   Entre nosotros, hay extraordinarios poetas de combate y de versos flamígeros que nos sirven de referentes imprescindibles. González Prada, Leoncio Bueno, Edgardo Tello, Javier Heraud, Manuel Scorza, Magda Portal, entre otros, son algunos de ellos. Y no solo nos referimos a sus textos, sino a la hermosa coherencia entre poesía y ethos. 
   Es palpable la gran indignación y la recusación en poemas como “Represión”, “Llaga fresca”, “A bodrios y cacasenos” y “Los resistidos”, aunque todo el libro de García está trasegado por un “relámpago perpetuo” (Scorza dixit). Asimismo, se percibe claramente la esperanza y lo que enunció Scorza en uno de sus poemas más emblemáticos: “el rumor de un pueblo que despierta / ¡es más bellos que el rocío!”.
   Por consiguiente, este libro de Salomón García se debería leer con voz alta, estentórea, para ser escuchado y asimilado por las masas esquilmadas, pero esperanzadas en un futuro sin amos ni opresión. Salvo mejor parecer.

Márlet Ríos, escritor, sociólogo y exsindicalista

No hay comentarios:

Publicar un comentario