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lunes, 8 de marzo de 2021

5 POEMAS DE LUDWIG SAAVEDRA

 



En el transcurrir diario poético, uno va conociendo personas, autores y libros. Así fue que en 2009 llegó a mis manos "Florece" primer poemario de Ludwig Saavedra, libro que anteriormente hemos comentado aquí.

Aquella noche de lectura poética en el casi extinto Yacana, donde concurrían muchos poetas y seguidores de la poesía, se presentaban jóvenes voces de la poesía peruana, una de esas voces era Ludwig Saavedra, quién leyó desde su primer trabajo unos poemas titulados con nombres de flores. Finalizando la lectura, busqué al autor e hicimos el intercambio de publicaciones. Desde entonces hemos coincido en diversos eventos y Ludwig ha ido creciendo en poesía. 

A nuestros lectores ofrecemos una muestra de su poética que el autor en mención ha tenido a bien enviarnos


PRIMERA POEMA

 

CONOCE LA FUERZA DEL TIEMPO Y EL SER EJECUTIVO COBRADOR DE LA MUERTE

 

El amor no me salva

Me salvará mi canto

Y mi canto

es un viaje infinito

entre la niebla

y el mar

Es decir además de una vibración

un silencio

Si mi canto no me salva

Entonces no soy nada

No soy ni el viento

ni la humedad que baila lento

en el patio de la casa

Verdeando

las paredes

no soy ni una mísera brisa

que lee las miradas y se desvanece

soy solo un dolor

que la noche olvida

entre sangre

y alcohol

si mi canto no me salva

soy solo un fantasma

que llama a la puerta

que grafitea un nombre

y añora que su canto

lo ilumine

sin tregua

ni muerte

como adentrarse en el desierto

el desierto que escribe poemas de sombras

con el perfil de las dunas y los cirros

un poema sobre el vacío o la desolación o la sencillez de las cosas

y hallar por ejemplo

una huachuma en flor  la iluminación

Como si además de ti y de mi

hubiera alguien más en la página en blanco.

 

 

SEGUNDO POEMA

 

Hartado de sonidos

llego sin furia en mis ijares

Ni bruma en mi jardín

Añoro tan solo el deseo puro absurdo pleno muerte

Rasgo cuerdas de ultrasonido

Y mi canción es de hielo pero derrite

los corazones de este este templo de

gente vacua

 

La poesía se derrite también pero en

formas o volutas

pliegues de rio

 

Nacarados vientres de tambor

Saxos chorreantes

 

No me convence tu forma de arder

tan tenuemente

Entre las frondas de esa nube

Prefiero la tormenta que hay en tu mirada

Yo ahí sacio

Esta intuición de amor

De muerte

De dar.

 

TERCER POEMA

 

Acaso rima chiquilla con cuchilla

Y si digo Noche si te llamo tuta tuta?

 

Te amo por ser negra warmi warm

Cáustico y acústico con

Breves dosis de hastío

Se decolora el atardecer

Y la luna

Asoma

Más pálida que en un desencuentro

 

En las hojas jaspeadas brilla

La música del verano

Torrente luminoso hacia la nada

 

La warmi se desnuda florece en verano

Verano primaveral bacanal

Estrellas de inkaria

Gaviota s de miel.

 

CUARTO POEMA

 

Las lucidas ideas de mis compañeros de ruta son como esperar un estruendo en medio del espacio de ceros y unos

es decir una ilusión más   un espejismo de por ejemplo

duraznos bajo la luz de una tormenta

 

De rodillas y pálidos esperan su turno

ser mencionados en el festín de egófagos

Sin temor decoran la entraña de la nave y edulcoran

jardines de cristalina melodía

encarada de la primera isla del barro más cálido del molde estelar

 

Ante la hiperdictadura del hipercapitalismo toca la hiperguerilla

Todas las grafías listas para la ejecución de la sinfonía

El vasto imperio de la música es el mapa del Tahuantinsuyo

Los pórticos se envanecen se creen patios

se creen la humedad que baila en el piano y lo carcome por dentro y lo deposita en manos de una isla mas voraz que la anterior como si cruzar encandilado de la furia fuera mas concreto que soñar

con sucias velas de aroma a esperanza mal prendida

 

Quiero tomarte de las manos

que mires al sol y sepas que hay todo ese color solo para que sonrías

 

Suspiro que trepa el sol

quisiera saber que conversa ese diente de león con esa fina catarata

ay esta tristeza que toma limonada                                                      

ay escuela del mar   mojada aurora maestra cruel

El cielo espejado rumoreado acariciado por nuestras miradas

como si de una gran león o tigre se tratara

nos pierde y nos confiesa de antemano que esto es una masacre

el poema

la hiperguerrilla  todo  

Impongo el pogo

y el gozo

bajo la noche compañera

y sobre el dócil pasto

sinfonía que los pájaros equi  librarán   

como tocar un solo en un fest de poesía mientras el amor de tu vida rapea pétalos amarillos y morados

y tu dices yo no ame a una diosa solo a una chica que sabia reír de una forma especial y me hacia reír de una forma especial y eso es todo

 

Estoy hasta el último de los paseos solo por dolerme

O padecer asfixia fuera de mi elemento

y entonces sobrevuela esta tristeza se entretiene con tu pelo y cae

en el blanco de una hoja como si de hierro se tratara esta flor

esa flor que también llevas tu y no sabes

esa clandestina y ensoñada laguna

delicadeza de los días que se ensartan como cuentas de un collar

en una isla de naufragio   en un link de sensación sólida

lluvia sin solución en un valle de niebla y sonetos de cristal

que

apestan .

   

QUINTO POEMA

 

Escribir poesía es un oficio triste y muy esforzado

Muerte entre llamas azules y verdes al osado

Que luce como estandarte su cerebro lleno de valles y sinuosas plegarias

La masacre de la letanía del invierno que asciende entre cantos de vendedores ambulantes lo sabe y

Se abre paso como un perro rabioso antes de que le den el balazo fundamental

Arda la pira de sus ansias como ofrenda

Como saber conjugar y olvidar

Y saborear esta desolación entre palmeras de diamante

 

Yo antes fui dédalo y florecí en rostros vacíos como monedas de un dios deudor

De todas las oraciones de las niñas buenas

Yo antes decidí olvidar mi propia claustrofobia

Sonreir cada tanto y cruzar los albores de esta ciudad y su música concreta y afilada

Se de memoria la e y la i y las estepas y he visto regocijarse poetas

Como testigo fiel de todos los crímenes

Manjares me entretuvieron y entonces entristecí pero dije Este es mi Perú de poesía

De poemas que sudan y tosen y chillan y les moja el rochabús de la policía

Entonces me volví salvaje    decidí otra vez  tomar el oficio por las astas de demonio

Feliz

Campante

Me deshice en los caminos de ichu

Me sembré como amor en los balcones de sus ojos

Me sacrifique en los fest de poesía destripando cerdos para buscar perlas

Salté el charco   libre el chaco   sacie el dolor de las iras y de los idos

Los pormenores de las manos que insidiosas trepaban porque solo sabían y quedaba eso

Trepar y trepar a como de lugar

El sinsabor era parte de la sazón de la muerte cocinera

Nuestros nervios se posaron en su versos como aves de color mortecino

Soñé con los parajes blancos donde salta la Qarqaria

 

Los volcanes nutrieron mi imaginación fogosa entre tantas fiestas inyectadas a la fuerza

Gire como un pálido huracán  trepé también  a mi modo

Pero nada satisfizo este acorde que llevaba

Ni nadie acerco su oído para escucharlo

Somos solo el recuerdo que dejamos en una tarde frente a los chicos del colegio que mira a esos señores presentados como poetas

Esos señores resaqueados

Escribo sin pensar

Escribo sin dudar

Escribo d verdad

Pero eso cuenta?

 

Importa me dice el saxofón de Coltrane y la lira de Orfeo

Importa me dice el perro más furioso del infierno

Importa me dice el trozo de isla que se salvó de tu tormenta de gestos vacuos

Importa me dice Willy me dice Franky  me dice Héctor domador de caballos suéltame que voy sin jockey

Los nombres épicos de nuestras fiestas en el barrio causa

Los sueños perdidos los sueños encontrados

Los sueños arrasados por las alas de  sombra de los tiempos altamente líricos y sílices.


LUDWIG SAAVEDRA

Lima, 1985. Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado las plaquetts de poesía: Florece, 2009. El mar de vinilo, 2015; ambos con el sello Paracaídas editores; los poemarios Los arrecifes, edición cartonera a cargo de Amaru Cartonera, Hartado de sonidos y Al pie de la explosión, 2017 y 2018. Ha participado en diferentes festivales de poesía, ferias de libro, en Perú, Ecuador, Chile, Bolivia y el norte argentino. Es declamador de poesía itinerante, docente de Literatura en colegios, librero, editor del sello Huachumera editorial y la Revista Latinoamericana de Poesía Obayareti. Prepara dos nuevos libros y espera la Revolución de la mente y que arda todo.


jueves, 11 de febrero de 2021

5 POEMAS DE "NO SIGA ESE PÁJARO" DE MARTÍN ZÚÑIGA CHÁVEZ

 


El sur del país tiene sin duda buenos representantes de la literatura. Una de esas voces es sin duda Martín Zúñiga, poeta nacido en Cusco y radicado en Arequipa, ha sido el principal gestor de un registro literario a través de "Urbanotopía", que es, digamos una especie de directorio poético de voces peruanas, dónde se pueden encontrar autores de diferentes zonas del país, ordenados alfabéticamente. Así tenemos quizá uno de los archivos poéticos con mayor continuidad en el medio. Algo que nos alegra, pues la misión de nuestro blog, es similar a la realizada por el poeta. 
A la par, debemos decir que: Martín ha ido trabajando su producción literaria de una forma muy destacada, participando en Festivales, Antologías, Ferias de Libros y Lecturas poéticas en diferentes zonas del país. La calidad de sus textos le ha hecho acreedor de algunos premios, tanto en Perú como en México y España. Podemos decir que Zúñiga es una de las mejores voces de los últimos 20 años en darse a conocer, algo que es confirmado en los libros publicados, constancia de aqueello que decimos. Para muestra, este puñado de poemas que ofrecemos a nuestros lectores. Servidos.


0. El dulce sonido de la estática en la televisión

 

Eran los mudos comienzos del siglo. Un chico perdido de dieciséis, luego de celebrar año nuevo durante dos semanas, tomó un bus y viajó al oeste. Al siempre viejo y peligroso oeste. Nadie podía decirle qué tan era el oeste: las ciudades casi costeras donde crecían trampas en cada esquina, donde cualquier sueño puede terminar en algo que devora. Lo de siempre: un migrante con muchos sueños, sueños criados poco a poco en las pantallas de televisión. Sin nadie quien viese por él. Ni él mismo. Siempre se está así de solo en el mundo. La familia es la forma que tienen para hacernos creer que no estamos solos, y en realidad nadie puede asegurarlo: cada familia tiene un criminal o un santo entre sus filas. Un pequeño caníbal totalmente solo. Total que llegó a una ciudad perdida en medio del viejo oeste, una ciudad blanca como un escupitajo de tuberculoso. No sabía cómo comenzar, así que fue anotando poco a poco lo que le sucedía y leyéndolo antes de dormir. Entre escribir lo que le pasaba y leerlo, se iba todo el tiempo. Entonces se vio a sí mismo convertido en palabras sin dirección ni peso, garabateadas en cuadernos escolares y amarillos. Por eso se tiró bajo las ruedas de los trenes en movimiento. Por eso toda la noche previa se dedicó a escribir lo más rápido posible sobre los días que hubiese, las calles vueltas a oscurecer, el agua que no iba a beber. Por eso puso música en la casetera –en aquel tiempo todavía existían caseteras–, juntó su poca ropa en el centro del cuarto, esparció todo con querosene –en aquel tiempo todavía en los grifos vendían querosene– y empezó a quemar todo. Nunca llegó a tener dieciocho, pero poco a poco su imagen se distorsionó con modulación. Por eso de muerto hizo milagros y el pueblo lo santificó. Esto fue antes que todos tengan cámaras a la mano. La calle donde dormía terminó en cenizas, pero no hubo ningún muerto, como sucede con los santos. Esa calle tiene su nombre. No la encontrarás en las guías de turismo, pues es una calle que ha ido viajando por el mundo. Y algunas noches los televisores de la ciudad, sin venir a cuento, se prenden solos, y hay estática y armónicos y la imagen se distorsiona, y algo entre todo ese error pronuncia su nombre. En algunos programas llaman a eso mancias, pero casi nadie se da cuenta, entre tantos televisores olvidados por los que duermen. Por cierto, bróder, ¿qué tanto duermes?

 

 

De: No siga ese pájaro


 

IMPASSE

 

Ya sé. Se trataba de la valentía.

Un buen tema para cualquier conversación.

Terminada la juventud,

se está a merced del miedo,

(Olvido García Valdez)

por eso aman la valentía, como los héroes.

 

Como si el valor valiera algo. (Bolaño)

La inconsciencia de los héroes al trotar

sin saberlo sobre su piel

esquivando los huecos como sobre las olas

más altas

es solo

            técnica documental

estrategia discursiva.

No tienen el valor de mirar atrás como lo tenía

Apollinaire porque no tienen memoria.

Pero no basta ser valiente

para aprender el arte del olvido

(J. L. Borges)

Amar sin aprendizaje degenera, pero te diría

ten el valor de equivocarte. O entra sin naves

en el altamar del sueño.

El sueño que divide sin rencor a sus amantes (Walcott)

 

Desde la proa se ve cómo el fugaz romper de las olas

es una máquina urdida

para devorar y construir a la vez.

      Debajo

de la marejada florece con amor la verdad

respirando en medio de los huecos

como un joven    elefante pesado y hermoso

                            ocultando al sol

    tras su risa de marfil.

Este es nuestro pequeño espacio de confianza. (Watanabe)

 

Con su solo ojo de arena la verdad vale por su risa.

Y toda risa es liminoide.

Su inundado vacío (como papel

quemado) tiembla bajo el oleaje (y al llegar cerca

del obstáculo la ola crece, crece, se empina

y disminuye de anchura) con el sonido tísico de la hoguera.

No de miedo.

Miedo a que lo que ame sea letal para aquellos que amo.

(Carver) Dentro del tubo de la ola antes de romper

la risa tiembla de emoción

pues hay carencia en su atracción.       Y cadencia.

La atracción de enfrentarse al horror y de tener una teoría sobre él. (Carson)

 

En un texto de cuatro líneas sales del sueño.

He soñado una fuga. Un “para siempre"

suspirado en la escala de una proa. (Vallejo)

Y alguien, del otro lado, siempre espera.

Impulsada por su angosta velocidad la ola

pierde equilibrio

y se estrella

estruendosa

sobre las peñas rocosas.

 

“Solo se es valiente para el otro”.

Lleno de aforismos acuáticos

la valentía se filtra entre las piedras.

Aunque sin puerto alguno.

 

       Hueco.

Cuántas costas ficticias

Antes del puerto hay.

(Emily Dickinson)

Cualquier texto puede ser un puerto.

Liminoide. Me gusta esa palabra.

Mas en aquel tiempo,

cuando rompían las olas los puertos

no la conocía.

Por eso para hablarte

tuve que referirme

a la juventud

Atardeciendo

Sin amor

Con su boca inflexible

Hacia el mar. (Elytis)

 

Pero entonces, totalmente trizas, apareces

con una fruta gastada en el hueco de cada mano.

 

De: No siga ese pájaro



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leí mientras despertaba en el periódico oficial de la nación:

solas se oyen las calles no se garantiza la vigencia de los derechos

y libertades constitucionales en su huir brutal de carnicería

por eso cuando grande como consecuencia de la declaratoria

cesa la plena vigencia de los derechos ciudadanos quisiera ser

lector, algo que es por libertad de acción, detención legal,

interrogatorio a detenidos o presos, libertad de locomoción mucho

más civil, honrado y modesto que este miedo con caries

derecho de reunión y manifestación y portación de armas, contenidos

en los artículos citados pero mientras tanto, escarbo días a mano.

 

De: No siga ese pájaro


 

PAÍS ABIERTO


a Alarico, todista

 

mi país es tan pequeño que si me levanto

por el lado izquierdo de la cama

ya soy un extranjero. mi país

no tiene más que una estación solo de salida

de buses. en mi país cuando trajeron

un cristo crucificado para la única iglesia

tuvieron que cortarle un brazo para

que entrara. en mi país los días

duran la mitad. y la gente tiene

herramientas que a la vez son una taza

un taladro una espada un tambor una silla.

para que la comida dure el doble

comemos frente a los espejos.

ahora que viajo me doy cuenta

que solo se puede hacer bien el amor

en mi país. cuando vino la sequía

nadie se dio cuenta. cuando llegó

el invierno incendiamos la iglesia

y creamos al menos tres religiones más.

mi país tiene la misma cantidad

de alfabetos que de personas.

al miedo no lo conocemos pues hemos

sembrado tanto horror en el mundo,

que solo le tenemos pánico a dormir

porque en mi país nadie sabe

convertido en qué se puede despertar.

 

De: No siga ese pájaro


 

PAPAS Y CAMOTES


a Toño, maroquero

 

cuando cocino el sabor depende

para quién sea y qué tal me caiga.

cuando cocino para mí, por ejemplo,

todo me sale feo, quemado y triste.

cuando cocino para mi madre

todo sabe a leña verde y recojo violetas

en el camino para adornar su lápida

pues como todos saben mamá no está muerta.

cuando cocino para mi padre hay mucho ajo

y pólvora y clavos y esquirlas de mercurio.

cuando cocinamos con mi hijo él dice

que todo le gusta porque él cocina más que yo.

cuando cocino para mi amor estoy distraído

y estas llagas en mis manos son de agua

helada y aceite hirviendo pues las estrellas

son difíciles de sazonar.

cuando cocino para el Hombre

al cual a pesar de todo le tengo fe

las papas saben a papas

y los camotes, a camotes.

 

De: No siga ese pájaro


 

Martín Zúñiga Chávez (Cusco, 1983)

Ha publicado Cover (Buenos Aires Poetry, 2019), No siga ese pájaro (Paracaídas editores, 2017), Gavia (Ediciones Fecit, 2009), entre otros títulos. Su obra ha recibido importantes premios en España, México y Perú. Coorganiza el Festival Internacional de Poesía de Arequipa, gestiona espacios literarios en el sur de Perú y desde hace varios años gestiona el proyecto Urbanotopia.



"RASTRO" DE YVAN YAURI

 



Hoy presentamos a un autor que se abrió camino a punta de versos, transitando por diversas ciudades del país y en especial del Cusco, su terruño. Yvan Yauri es un poeta cuzqueño de amplia trayectoria y libros importantes para el medio poético peruano. Es importante además porque entre nuestros vates destaca el hecho de publicar en su región y a la vez transitar por otras ciudades lejanas de su zona. Pasando por la capital Lima, donde mayormente se centra la poesía del país, por eso la importancia de Yauri y sus poemarios. Mostrando la necesidad que tenemos de volcar la vista a otras regiones y no solo centrarnos en Lima. En "Rastro", Yauri ha hecho una revisión de sus libros anteriores y los ofrece en conjunto para que el lector pueda degustar de la poética que ha estado cultivando durante años.

Ofrecemos a nuestros lectores cinco poemas de Yvan Yauri para el disfrute de su poética. Servidos.




LUCERO DEL RÍO

 

Atardecer infinito

en la selva encendida.

Alboroto de óleos

aromas fervientes

y chillidos salvajes

redimiendo el mundo.

 

Viajo varado en este reino de mito.

Ensueño de pupilas tersas

sienes moteadas y

fauces sigilosas.

Insólito estupor

ante un fresco alucinado.

Otorongo radiante

a la grupa de su yegua prieta.

Como delirio cautivo

en el reino de miel y frutas silvestres.

 

Vamos fluyendo entre caimanes

garzas y cormoranes

suavemente sin apremio.

Explorando las leyendas de esta vida.

Forcejeando para arrebatar a los dioses

la brasa de la santa libertad

bajo un espléndido lucero.

 

Noche cerrada en el Amaru Mayu.

Nocturno de voces

y conjuros espectrales.

Boscaje sonoro. Canto lunar.

 

Sobre mí el fulgor de tu cuerpo celeste.

Ascensión

21 h. 33 min. 12.2 seg.

Declinación

-15° 58’ 35.7”.

Diámetro del cuerpo

50 arcosegundos

desde la quilla de este bote.

 

A lo lejos hay fiesta en la ciudad.

Los felices colores de las bombardas

en la tibia oscuridad.

  

 TIEMPO TOKAPU

 

Región cromática de mayo

                 tiempo tokapu

       por las cimas mestizas.

   Brusca prole

            de tejados voladores

y sonoros gestos recortados en la brisa

                        de la hoyada madre.

     Este aroma arrebolado

                                entre los pastos

                     tejiendo su horizonte

          para la dura saga de la muchedumbre.

                                      

                    El mundo cuesta arriba.

        El alto y hondo mundo acompasado

     con su clara claridad erguida

                             sobre desolladas gredas.

     Dulce prole tenaz

vieja es la estela de la agreste chicha

            rojo y garzo

    el viento del ocaso en la Plaza del Cusco.

 

   La amada libertad es la armonía.

   La rancia esclavitud el caos.

   No hay demiurgo sideral bajo los Andes.

   El poeta es el demiurgo que galopa.

   La ciudad es un poeta exorbitado.

 

  Y redimido tramonto hacia los valles.

     La yerba seducida por los ríos

             transporta nuestra bárbara nobleza.

            Las tonadas de la cálida gleba

        divagan tamboreándonos por dentro.

                     

                      A tiro de piedra

          el trajín tornasolado

                                    de los pueblos.

      Una frágil fiesta de turtupilines.

                    Un veloz estruendo de loros

                              contra los kapulíes.

 

     Tras la floresta me detengo a ser feliz.

      Más feliz que esos límpidos zumos

   en el bullente Mercado de Quillabamba.

  

AVISO DE SERVICIO PÚBLICO

 

 Se precisa con urgencia

ejemplar de género hembra

a ser posible de firmeza radiante

rh sagaz y mediana estatura

siempre dispuesta a partirse

la piel contra los amos

sin que la gresca

pulverice su poesía

solicito para fines serios

de viaje a la luna

a través de los hombres

se garantiza lealtad acorde

harto fervor temerario

observar advertencia

abstenerse insufribles

acudir irreductibles

razón plaza túpac amaru

esquina de la normal penumbra

partimos los sábados de otoño

en persecución del pan

y la belleza

 

 

ARDE POÉTICA CON FUGA DE WAYNO

 

                                                  novia-poesía

Raúl Brózovich

 

El poeta es el orfebre                                                    

de un crisol profundo.                                                  

Ferviente tacto sonoro                                                  

en la cantera del tiempo.                                   

 

El poeta es artesano                                                      

que asedia su escultura.                                                 

Insólito alfarero                                                           

del inexorable torno.                                                    

 

Un herrero de la esencia                                    

tenaz con el delirio.                                                      

El acosado cautivo                                                       

de endemoniada amante.                                   

 

Surca atronadora la voz                                                 

de una díscola poesía.                                                   

Revelando los ritmos                                                    

insurgentes de los pueblos.                                            

 

Retratando sus espíritus                                                

con lúdica impudicia.                                                   

Arrastrándolos ebrios                                                   

por los suburbios del oficio.                                          

 

La pasión según el mago                                   

del aliento colectivo.                                                    

La verdad y la historia                                                  

en leal insumisión.                                                       

 

Vamos mi libertaria                                                      

mírame con tu paz de hierro.                                         

En tus ojos transparentes                                   

va un arcoíris nocturno.                                                

 

El poeta es un obrero                                                    

mi loca poesía.                                                             

Ya va a venir el verso                                                   

hay que ponerse el día.                                                 


Viaja ardiente tallador                                                   

    y alado brujo guerrero.                                                                   

Arde una antigua armonía                                             

con fuga de joven wayno.                                              

 

Viaja ardiente tallador                                                   

     y alado brujo subverso.                                                       

Arde una tierna armonía                                                 

con fuga de fiero wayno.                                   


 a César y Vladimir

 

VIENTO DE FUEGO

 

 Aletazo de Viento Sur

mece las fuerzas que trasiegan

asola vivo las figuras colocadas en su pulso

presas de su única salida

los perfiles tensos o versátiles

sujetos a sí mismos

por un ancho flanco de los tiempos arriba

el tropel de festivos ropajes sonoros

que se descargan hacia vastos parajes

donde se combate junto a mansos molles trasluciendo

los faroles ámbar del crepúsculo

mientras un limpio sinfín imprevisible de cristal celeste

devela el amor que se agolpa en las esquinas

se estrella los costados

contra los filos de las puertas inquietantes

en su barrio de crespa hierba y fauces reposadas

deambula sobre un montón de pena rígida

alterando el paso de la guerra.

 

Bajo la sorda trampa de los cables aéreos

los anfibios vagan sacudidos por las tormentas

un tamborileo seco de sus órganos marca

el vaivén de los cepos según metrónomo

aplastando nobles desencantos

la más notable reproducción

de objetos funcionales jamás prevista

sin duda la más alta y asombrosa maquinaria jadeante

dúctil y ruda en su llave maestra generando

la fuente de su propia encrucijada

y a pesar de todo se baila entre las horas

con júbilo de voces crepitantes

con brillo de siluetas fulgurando los senderos

saboreando los rítmicos celajes

antes de que un furioso temporal destartale

las magras copas de estos célebres vestigios

colérico arrase los campos infamados

y un viento de fuego reviva los bramidos del mundo

depure el aire viajando ferozmente

aletazo tenaz

que anuncias la borrasca

la onda inexorable de tu asalto

como joven pedrusco decidido vuelo

aceleradamente en la tormenta

discurro diestro y azotando

hasta el centro de tu fuerza navegable

porque en el fondo claro

de tus bravos ríos

quiero encontrar

la libertad.

  

YVAN YAURI (Quillabamba, 1963).

Ha reunido en Rastro los poemarios Viento de fuego (2007), Saga errante (2009) y Reapertura del sumario (2007), que de alguna forma representan, cada cual, otros tantos registros poéticos. Viento de fuego ha aparecido también por Ugly Duckling Presse, New York, 2011 y Saga errante por Baile del Sol, Tenerife, 2013. Este mismo año grabó el CD Viento de fuego. Residió en Europa entre 1984 – 1997 y dirigió  posteriormente diversas publicaciones escritas y radiales, eventos y agrupaciones culturales en las ciudades de Cusco y Lima. Mantiene una antigua militancia marxista. Reside actualmente en el distrito de Wanchaq.